El poble volcànic de Santa Pau a la Garrotxa

El pueblo volcánico de Santa Pau en la Garrotxa

Muchos pueblos del entorno de Lava Parque han nacido sobre antiguos ríos de lava que les proporcionan un material peculiar. Uno de los que tiene más encanto es el pueblo volcánico de Santa Pau en la Garrotxa. Te invitamos a que lo descubras pronto durante tu visita a Lava Parque.

Los habitantes que vivían en esta comarca fueron aprendiendo a trabajar los materiales que les proporcionaba su tierra, al igual que hacían todas las demás comunidades del resto del país. La peculiaridad es que la Garrotxa se encuentra dentro de una zona volcánica y por eso, las fuentes minerales son completamente diferentes.

De los rocas basálticas que se encuentran por toda la zona nacieron pueblos que, en la actualidad, son tesoros históricos únicos. Los ladrillos tienen un color negro-grisáceo muy peculiar y una textura especial. Un pueblo representativo de este tipo de construcción es Santa Pau.


Que encontrarás en Santa Pau?

Situado en el sureste de la Capital de la Garrotxa, Olot, se encuentra Santa Pau; un municipio medieval que reposa sobre un antiguo río de lava proveniente, de entre otros, del volcán Croscat y en el centro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.

Rodeado por la Sierra de San Julián del Monte y Santa María de Ventanas, esta villa guarda en su interior un montón de riquezas y de posibilidades que la convierten en un punto de gran interés para visitarla.

Se trata del municipio con la mejor riqueza volcánica y natural de toda la Garrotxa. A su alrededor se encuentra el famoso volcán de Santa Margarida que, justo en el centro de su cráter, de más de 2 km de perímetro y con un diámetro de más de 630 metro, se encuentra la ermita que le da el nombre al volcán, La Ermita de Santa Margarita. También encontramos en la popular Fageda d'en Jordà, un bosque de hayas mágico en cualquier época del año.

Pero en este artículo hablaremos de las riquezas arquitectónicas y culturales que nos encontramos en el corazón de Santa Pau: por ejemplo, el barrio de la villa vieja que conserva unos arcos y construcciones de características medievales.

El Firal dels Bous, la plaza mayor de Santa Pau

En el centro del casco antiguo del municipio nos encontramos con una plaza presidida por la Iglesia Parroquial construida durante los siglos XV-XVI. Rodeando este lugar nos encontramos las casas agrupadas y mostrando en sus fachadas un conjunto de arcos irregulares provenientes de la época medieval.

Antiguamente era donde se celebraban las ferias y los mercados y, hasta el día de hoy, ha conservado su magia con eventos como La Feria Artesanal, La Feria del Frijol, y muchas otras que se celebran durante el resto del año.

Al entrar en esta plaza se puede admirar un conjunto histórico de una innegable personalidad, uno de los motivos es por el material del que está construido. Se admira unas tonalidades negras y grises en sus ladrillos y piezas de sus fachadas.

La Iglesia de Santa María destaca en la cima de Santa Pau a la altura del Croscat

Se conoce también con el nombre de laIglesia Parroquial de Santa Pau, es uno de esos lugares donde cuando entras ya no quieres salir. El visitante experimenta un amor a primera vista al ver los inmensos arcos góticos de su interior con sus claves de bóveda brillantes y relucientes, y todos los detalles que se encuentran tanto en su interior como exterior.

Se trata de una construcción del Gótico que, aunque conserva casi en perfecto estado, ha ido recibiendo pequeñas modificaciones en cada época histórica. Esto hace que haya un montón de pequeñas salpicaduras que reflejan un momento diferente de la historia, del Renacimiento, del Barroco ...

La parte más grande y visible de este edificio construido hacia el 1.400 es su torre que sustenta el campanario. Lo sorprendente de esta obra arquitectónica es su tamaño respecto al resto del edificio. Está coronada por una gran campana de cobre rodeada de almenas. Otro interesante detalle que le da un encanto y belleza peculiar es que justo en su interior nos encontramos con una pila bautismal, que en su superficie contiene pequeños detalles esculpidos en la piedra y que ejemplifican unas hojas estilizadas. De esta manera querían representar la unión y la complicidad con la naturaleza que tenían los habitantes de la zona.

Una curiosa dato sobre la historia de esta iglesia es que realmente se preveía fue construida el año 1391, pero debido a unos terremotos durante la mitad del proceso de construcción hicieron que esta se detuviera hasta el año 1427-1428. así pues, en una misma iglesia nos encontramos partes construidas en diferentes años.

Momentos únicos en Sant Julià del Mont, vistas de los volcanes de la Garrotxa

Si es un poco más atrevidos o atrevidas, tome un calzado cómodo y adéntrate en una caminata de dificultad media que le llevará a una pequeña construcción románica de nombre muy conocido para los integrantes del pueblo, Sant Julià del Mont.

Se trata de un antiguo monasterio apartado del pueblo donde los antiguos monjes que vivían, buscaban el silencio y la tranquila·lidad poniendo en práctica su estilo de vida sencillo y austero. Aquí se dedicaban a cultivar las tierras y autoabastecerse durante todo el año.

Lo realmente especial de este sitio, que forma parte del inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña, son las vistas que podréis encontrar de todo el sistema de volcanes del Parque Natural de la Garrotxa. Mientras esté allí, prepárese para disfrutar de la magia del paisaje que podrá ver a primera vista, un montón de formas y colores dibujados por la naturaleza, una auténtica belleza!

Al Lava Parc estamos enamorados de la riqueza de nuestra tierra y queremos compartirla con vosotros. Por eso os proponemos hacerle una visita con nosotros en el municipio medieval de Santa Pau! os esperamos!